Las Azores son islas de origen volcánico, y de ellas, una destaca sobre el resto por ser la última en la que un volcán entró en actividad, la Isla de Faial. En ella, el volcán de Capelinhos entró en erupción en el año 1957, por lo que las consecuencias son, a día de hoy visibles cuando visitamos las islas en nuestras vacaciones.
La erupción de este volcán en los años 50 hizo que la Isla de Faial viera como su territorio crecía, con nuevos territorios hacia el mar fruto de la lava enfriada y por la sedimentación de las cenizas. El Antiguo Fao, es por ello que se encuentra semienterrado.